round image on layout top

¿Y SI LA INDUSTRIA ALIMENTARIA NO FUERA EL ENEMIGO?

3 febrero 2017 by Dr. Luis Almagro divider image

Los criterios de alimentación saludable están cambiando constantemente. Posiblemente porque ni haya verdades absolutas ni mal que cien años dure. Todo lo mala malísimas que antes eran las grasas, toda la grasa (véase aceite de oliva y sardinas p. ej.), ahora lo son los azucares, ¿Todos?

Es cierto que los alimentos procesados o muy procesados, los azucares libres presentes en los alimentos, las grasas trans y el exceso de grasa saturada de origen animal, la sal y el alcohol son los grandes enemigos nutricionales, al menos hasta la fecha. Pero eso quizás sea una verdad a medias, porque ¿qué y cuánto es el exceso? o durante ¿cuánto tiempo tenemos que consumirlos para que se conviertan en un factor de riesgo para la salud?

El modelo actual de alimentación y de consumo alimentario, parece, no me atrevo a decir otra cosa, que no es el adecuado. De hecho en la actualidad parece, y mucho, que el incremento de determinadas patologías como diabetes, obesidad, enfermedades cardiovasculares, o trastornos de la conducta alimentaria, entre otros, están muy relacionados con esos modelos. Por lo que parece obvio que habría que cambiarlo.

Comer no es solo alimentarse, es cultural, es tradición, es costumbre y por eso no se cambia de un día para otro. Si la población, en general,  está acostumbrada a determinados gustos y hábitos de consumo, que además hace cuatro días le hemos dicho que no eran tan malos no podemos pretender que hoy lo vea de un modo radicalmente distinto.

Si queremos fomentar y conseguir cambios de hábitos en nuestros pacientes y en la población en general, tenemos que proponer opciones reales, no se puede pasar súbitamente de un extremo a otro.

El tabaco es cancerígeno, demostrado, pero ¿cuánto y durante cuánto tiempo?  Nadie lo sabe o al menos yo no. Con el azúcar y el resto de “demonios alimentarios” pasa igual. Puede que lo que haya que buscar sea que los alimentos con alto contenido en esos productos no sean la base de nuestra dieta, que seamos conscientes de que su consumo habitual genera riesgo y que seamos capaces de darle la proporción recomendable dentro de nuestros menús.

Además no olvidemos que azúcar y grasa hacen que los productos sean mucho más sabrosos y llenos de los que los profesionales llamamos palatabilidad. Y que,  aunque la mayor parte de pacientes no sabe lo que es, si que lo comprueban cuando lo consumen. Generando, además, deseo de volver a consumir esos productos o combinaciones, e incluso, en cierta manera adicción a su consumo. Esto, como comprenderán no solo lo sé yo, también la industria, los cocineros y de un modo u otro la mamá que prepara la comida de sus hijos.

En el modelo de consumo actual los productos procesados están muy presentes, demasiado. Por comodidad, por precio, por gustosidad, aunque no necesariamente en este orden. Estos productos están adaptados al gusto de consumo de la mayor parte o de una gran parte de la población, o bien la industria ha readaptado los gustos,  también puede ser.

En ese caso estaríamos atribuyendo a la industria alimentaría un enorme poder y seguramente será así. Parece obvio, al menos para mí, que no podemos cambiar los hábitos de consumo sin la industria.

Pretender que la población general no consuma productos procesados es irreal, por eso hay que fomentar criterios de cambio de consumo y criterios de cambio de producción.

La industria fabrica lo que se consume, no me cabe duda, pero también lo que se demanda. Así que es posible que la demanda de la población en general no sea precisamente un modelo de alimentación saludable.

Y  si ni siquiera el mensaje nutricional o el modelo recomendado de la mayor parte de los profesionales sanitarios no están ni actualizado ni unificado, como vamos a pretender que lo esté lo que produce la industria ni lo que debe percibir población.

Pretender que desaparezca de los supermercados todo producto procesado, sin ser sustituido es irreal. Pretender que se oferte requesón con semillas de chia + bebida de cacao puro sin azucarar a 2 € como desayuno en las cafeterías en lugar de cruasán con mermelada es  absurdo o que las madres den a sus hijos batata tostada con aguacate como merienda, o que el menú del día no contenga patatas fritas, pan refinado, algo de alcohol y un postre dulce…

No podemos pretender que la industria se adapte de un día para otro, pero tiene capacidad para hacerlo, siempre y cuando le interese, no son ONG, ni debemos pretenderlo.

¿Cómo? Desarrollando, además de sus productos habituales (si es que ellos quieren o sigue habiendo demanda) productos realmente adaptados a los criterios de alimento saludable pero a la vez apetecibles, y que aunque puede que no sean tan buenos como la comida real, natural y de cocina de mercado, si mejoran lo que tenemos ahora. Eso sería un paso adelante.

Del mismo modo bares y restaurantes, pueden ofrecer en sus cartas platos y bebidas saludables o más saludables y a la vez atractivos, pero adaptados y aceptados por una gran parte de la población. Lo que ocurre es que muchas veces asociamos saludable a exótico, un espeto de sardinas y una ensalada de tomates con AOVE es difícilmente mejorable, aunque “glamour cero” dirán algunos.

En el mundo que vivimos todos debemos remar en el mismo sentido, los enfrentamientos solo conducen a no avanzar, y así nos va.

Dr. Luis Almagro. Marbella. Apostando por una comida #sabrosaludable.


2 Responses to ¿Y SI LA INDUSTRIA ALIMENTARIA NO FUERA EL ENEMIGO?

  • Me ha encantado su artículo Dr.. Soy un firme defensor de los alimentos saludables, pero ocasionalmente incluyo en mi dieta grasas saturadas, trans y todos esos nombres tan «feos» que estan de moda, me encanta la reposteria aunque procuro ser moderado en su consumo, pero hago deporte con bastante regularidad y si no lo hago, reduzco la ingesta de calorias y alimentos de este tipo. En mis analiticas todos los marcadores me salen dentro de los paramentros normales. Quiero decir con todo esto, que en mi opinion no solo son los alimentos procesados son los causantes de ciertas patologias sino los habitos en general (coche para ir al mercado de la esquina, fin de semana tumbado en el sofa,niños que apenas andan ni juegan fisicamente etc).
    Por cierto su me encanta su pagina, ha sido un autentico hallazgo para mi.


  • Muchas gracias por sus comentarios y reflexiones, en mi opinión esa es la línea a seguir.


Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Comentario


Username*

Email*

Blog / Homepage?

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.



Siguanos en Facebook Siganos en Twitter

Articulos varios

divider image

LA NUEVA NORMALIDAD

Hay luz al final del túnel. Parece que por fin vamos a salir; despacio, pero vamos a salir. Todos estamos cansados de estar a oscuras, pero hay luz al final del túnel. ¿Hacia dónde vamos? Pues, según parece, hacia la “nueva normalidad”. Me gustaría contarles cómo veo yo, como médico, esa nueva normalidad. Creo que […]
leer mas

CREMA FRIA DE REMOLACHA

Ingredientes para 4 raciones. 200 g de tomate. 500 g de remolacha envasada.Un diente de ajo. 200 g de yogur griego.4 g de sal. 3 g de pimienta negra. Preelaboración + Lavar los tomates y trocearlos + Pelar el diente de ajo + Escurrir las remolachas y cortarlas en trozos Elaboración + Triturar los ingredientes […]
leer mas

GASTEMOS ENERGIA

Que nadie piense que se trata de una proclama a favor de la desobediencia civil, ni por la insumisión, pero en momentos como los que vivimos, en los que el debate del ahorro energético genera todo tipo de controversias hay un gasto que nadie se debería atrever a discutir: el gasto energético fruto de nuestra […]
leer mas

TE VERDE

Un estudio publicado en la revista Nutrition Journal, elaborado por un equipo sueco, revela que la ingestión de una taza de té verde en la comida y/o en la cena o después de ella podría incrementar la saciedad, es decir disminuir la sensación de hambre. No se pueden sacar datos concluyentes con un sólo estudio, pero […]
leer mas

¿DEBERIAMOS APLICAR LA LEY...

Estudios recientes sugieren que tanto el sedentarismo como una dieta (entendiendo dieta como el modelo o patrón alimentario) poco saludable podrían ser un factor de riesgo para la salud, superior incluso a los efectos del tabaco o del hábito de fumar. Numerosos estudios se publican todos los días en el mundo, y las conclusiones que […]
leer mas


bottom round image

footer blue big nice

Clínica del Dr. Luis Almagro // Nutrición y Obesidad // Podemos mostrarle el Camino
Teléfono 952 86 04 47. Fax 952 90 27 68. email info@drluisalmagro.com
Avenida Ricardo Soriano, 13 2ª Planta.29601.Marbella

Ultima actualización: 3 febrero 2017 @ 8:42